martes, 13 de mayo de 2014

Amor propio

Cuando uno escucha la palabra amor, inmediatamente se viene a la mente una clase de amor: el de pareja. Obviamente no es nuestra culpa, es que nos han hecho creer que el amor es sólo ese amor y muchas veces nos olvidamos de los otros amores. Más difícil se hace cuando nos toca considerar que ese otro amor sea uno mismo y que nuestro objeto de admiración y cariño seamos nosotros mismos. Nos es difícil ponernos en la balanza sin juzgarnos cuando nos han enseñado a hacerlo. 
A veces es más fácil generar admiración hacia un otro, de alguna manera extraña, ese es un amor más tangible que el amor propio y lo que se recibe de vuelta, sin duda es más tangible: el abrazo, el toque suave, la mirada. Nos vemos de la mano con el otro caminando para siempre, pero es más difícil vernos a nosotros mismos caminando junto a nosotros. El tema del amor propio es más complicado, aunque es bastante más seguro que al final de nuestra vida estemos con nosotros mismos que con cualquier otro, ¿no?
No digo que haya que convertirse en narciso, pero no creo que eso sea el amor propio sea eso, tampoco es un asunto de poco o mucho amor propio porque amar es una acción completa, no sea ama mucho o poco, se ama (otra mala costumbre de la lengua). Es cierto que no es un asunto tan simple, pues el amor no es estático, aunque este punto sería incapaz de explicarlo, es una intuición que viene ya desde la época medieval y que me parece muy acertado.
¿A qué viene todo esto? Vi una foto del puente del amor de París y me vino la nostalgia, es un lugar donde van las parejas y escriben sus nombres en un candado, lo ponen en la reja del puente y lanzan la llave al río que cruza el puente. Me puse a pensar melancólicamente hasta que deje de hacerlo. Entonces pensé que si fuera haría un trato conmigo: de amarme como soy el resto de mi vida y hasta mi último suspiro. Quizás no tiraría la llave al mar -aunque la razón por la que la lanzan es preciosa, pues es para que no puedan deshacer la promesa-, me la traería de vuelta como mi recordatorio para tenerlo presente en los momentos difíciles, esos en que uno se niega a sí mismo.



domingo, 11 de mayo de 2014

Inspiración

Cuando leía mis escritos, tendía a pensar que cuando tenía pena escribía más y mejor. Leía y pensaba, ¿esto lo escribí yo?
Ahora me ha pasado al revés. Desde que te fuiste no quiero leer nada y soy incapaz de escribir. No puedo decir que escriba algo que me agrada porque apenas cojo un lápiz y este es mi último reducto escritural donde soy incapaz de ficcionalizar, sólo estilizo un poco la realidad. Trato de pensar en cuentos, pero nada, es como si estuviese vacía.
Así que no es que las musas sean la pena, no sé cuales son las musas, pero parece que esta vez, ellas han pasado de mi... andarán de vacaciones... como dice la canción.

miércoles, 7 de mayo de 2014

¿Vamos a ver al mago de Oz?

El otro día mientras divagaba, recordé la existencia del Mago de Oz. En realidad, me acordé del hombre de lata, no es que haya hecho un esfuerzo, de pronto se me cruzó en la cabeza el hombre de lata y la canción: "Vamos a ver al Mago, el Mago nos puede ayudar". Así que busqué una imagen en google y saltó una imagen de los personajes principales: Dorothy, el león, el espantapájaros y el hombre de lata.

 
Todo estos personajes vana a ver a Oz porque algo les hace falta: su hogar, la valentía, un cerebro y un corazón. Hasta hace poco me sentí muy identificada -y muchas veces hasta ahora- con el león que busca la valentía; pero ahora me siento identificada con el hombre de lata, que va donde el mago de Oz para pedirle un corazón.
La gracia de estos cuatro personajes es que son arquetípicos, así que todos nos podemos sentir identificados en distintos momentos de la vida con uno o varios de ellos. Así que para conocerse un poco mejor, ¿con cuál de estos cuatro personajes se identifican y por qué?

sábado, 26 de abril de 2014

Estuve mucho tiempo buscando mi "Historias de Cronopios y Famas y Un tal Lucas". Bueno, apareció de la nada no sé si decir en buen o mal momento.
Y justo había estado pensando en aquellos que se disfrazan de cronopios, pero que no lo son, son muchas veces famas o esperanzas, el último caso es el peor de todos.
A mi me tenían convencida de que era una fama, pero esta situación me ha demostrado que sigo siendo cronopio aunque me disfrace de fama. Y así mientras en tu practicidad, tú das vuelta la página; yo, como buen cronopio, lloro un poco más cada día y me dedico a coleccionar hilos de colores.

martes, 8 de abril de 2014

Mi perro se comió el cable, se robaron un computador donde estaba el trabajo creativo que estaba haciendo, me he enfermado dos veces seguidas y, lo más importante, siento que perdí a la persona más importante por un error imperdonable.
Pero estoy viva y es abril, creo que abril es un bonito mes.

domingo, 9 de marzo de 2014

Borré whatsapp


Es más que conocida la ventaja de las redes sociales. Nos permiten mantenernos en contacto con personas con las que probablemente antes lo hubiéramos perdido. Nos hace conocer personas afines y conocer lo que sucede en otras partes del globo. Las redes sociales borran los límites. Sin duda, esto suena maravilloso, pero a menudo nos olvidamos de el lado oscuro de las redes sociales.
Ayer en la noche, desinstalé la aplicación para celular whatsapp porque si bien me permitía ahorrar un montón en mensajes de texto y estar en contacto con personas para hacer cualquier comentario que me viniera en gana, me trajo más problemas que ventajas. Si me pongo a pensar seriamente, ¿cuánto de esos contactos realmente necesitaba?, ¿cuántas veces me hizo perderme buenos momentos con personas con las que esta cara a cara y con quienes tenía una relación más profunda?, ¿cuántas horas de descanso me quitaron los grupos de trabajo que eran incapaces de respetar los fines de semana o la noche? ¿cuántas personas se ofendieron porque vieron el doble check, pero que yo no les contesté? Y así, suma y sigue.
No sólo whatsapp, sino la mayoría de las redes sociales que exigen instataneidad, te ofrecen conexión, pero a cambio de la vida misma. Y allí hay un límite importante, ¿sabemos ponerle límite a las redes sociales para que sean herramientas de nosotros y no al revés? Creo que la respuesta es no, es por ello que ha surgido la tendencia de la desconexión y que parece venir fuerte para este 2014 y es que la gente o se desconecte o pague para que la desconecten (la última opción, confieso, me parece penosa, pero no niego que me haría bastante bien) .
Las redes sociales nos permiten conectarnos con otros, pero el uso excesivo nos hace desconectarnos de nuestra realidad, de los encuentros cara a cara, de la belleza de escuchar el tono de voz del otro, de sentir la cercanía de la piel e incluso de vez en cuando, de aburrirnos y de esperar las noticias impresionantes y no exigirle a la vida que nos sorprenda a cada rato con “noticias destacadas”.

lunes, 24 de febrero de 2014

Cortometraje animado

El otro día vi en facebook este cortometraje de animación.
Me gustó mucho la estética del corto, la animación y la historia, así que aprovecho de compartirlo con ustedes por este medio.
Les comento que el idioma no es un impedimento, ya que no es hablado.
¡Abrazos!

http://rutube.ru/video/893b248786de0bcd2823decb613d5797/