miércoles, 22 de enero de 2014

Año Nuevo

Leí mucho en las redes sociales frases del tipo: "Un año nuevo no hace los cambios, los hace uno" o "Cambia un día, no tu vida, no pongas las expectativas en eso". Eran en general frases que apuntaban que poner esperanzas en un nuevo año, no valía la pena, que había que poner de uno para cambiar las cosas.
Voy a ser sincera, suena bastante razonable, pero creo que olvidan que el inicio de un año es, por ejemplo, un buen momento para que te despidan y así fue en mi primer día laboral, el 2 de enero del 2014. A los pocos días me explotó una enfermedad al riñón; nuevamente, un evento fuera de mis manos, pero que si generó un cambio de rumbo en mi vida y así siguieron sucediendo eventos...
También tomé mis decisiones, no lo niego. Decidí dejar de tomar pastillas para la depresión porque no me reconocía, dejé de ir a la psicoterapia porque la psicóloga estaba convirtiéndose más en una amiga que en una psicóloga y era muy tendenciosa en sus opiniones de vida...
En fin, creo que las frases que leí, si bien eran razonables, no eran del todo cierto. Serían cierto si todo dependiera de nosotros, pero no. Los ritos son fechas que marcan hitos y así fue como cerraron mi proceso laboral, en parte, eso hizo que me gatillara la enfermedad y así. En lo personal, sacó lo bueno. Comencé a trabajar en un edición, que es algo que me gusta bastante -más que bastante-, mis padres me han cuidado mucho y aunque dejar de tomar pastillas ha sido duro, he tenido que darme cuenta de que tomé un montón de malas decisiones de las que ahora tengo que pagar las consecuencias, la oportunidad de volver a ser yo es un horizonte al que aspiro.
Sin duda, la frase inicialmente razonable, me parece que está muy teñida de la visión individualista porque te carga de toda tu felicidad e infelicidad. Yo creo que he intentado hacer las cosas bien, estoy en paz conmigo, pero necesito trabajar, necesito estar sana y bueno, necesito que me disculpen... Todo es ajeno a mi, pero yo veo el lado bueno, eso si, el 2014 empezó para mi y me ha obligado a hacer nuevos, cambios. Cual Odiseo, me subo al barco a intentar volver a Itaca, después de haberme desviado un buen tramo.

lunes, 20 de enero de 2014

Cuaderno morado

Para la navidad, mis papás me regalaron un cuaderno morado, me gusta mucho. Es morado y dice "morado" en la portada. Las hojas son lilas enmarcadas en morado y vienen frases de famosos o dichos populares acerca del morado y derivados, obviamente, la letra es morada. Me gusta mucho, mucho, mucho.
Lo escribo desde que llegó, lo escribo sólo con lápiz morado para no romper la ilusión. Empecé escribiendo abstracciones, pero ya escribo de todo lo que me venga a la mente, que últimamente son muchos asuntos o, más bien, pocos, pero vistos desde distintas perspectivas; especialmente, ahora que he estado con reposo.
En la mañana me he tomado el último antibiótico, lo que he registrado en el cuaderno, espero que sea el último en un tiempo, lo cuál también he expresado.
El fin de semana me hice un peinado pseudo victoriano, salvó por el hecho de que no quedó muy prolijo, era increíblemente cómodo para leer o escribir. Lo necesitaba para hacer unas fotografías de un proyecto, aunque finalmente, por el ángulo en que mi padre las tomó no sé vio nada, pero fue una experiencia entretenida y es realmente cómodo tener el pelo tomado, creo que el pelo suelto está sobrevalorado. También debo decir que aunque temía que iba a necesitar hacer muchas tomas, mi papá logró mejor la fotografía que tenía en la cabeza. Por supuesto, mi gata intentó cruzarse en todas las fotografías -arruinar fotos es un gancho para los mininos-, lástima que no salió en ninguna. La hubiese subido. Los gatos interrumpiendo fotos, son lo mejor.

viernes, 17 de enero de 2014

No quiero parecer coaching porque no les creo.
Pero he cometido errores, muchos errores y espero haber aprendido lecciones.
Supongo que la vida es una suma de errores más otra suma de aciertos, espero que los que vuelva a sumar no sean sean nunca más los mismo factores.
Seguiré pensando que por términos de lógica, el 2014 sólo debería mejorar.
He dejado de tomar pastillas de la depresión hace unas dos semanas, decidí dejar de ir a la psicoterapia y ese tipo de cosas. Confío mucho en la medicina,  en general, pero consideraba que no era yo hace demasiados meses. Ahora sólo me queda enfrentar mis problemas sin pastillas.
Espero que la próxima entrada sea más positiva.

jueves, 9 de enero de 2014

Ama de casa perfecta (Ok, no)

Hoy me desperté con todo el ímpetu de convertirme en una buena ama de casa. 
Dividí la ropaen oscura y clara de colores. Empecé a ordenar mi pieza (que es un caso) y me empecé a hacer las uñas. 
Ahora cuando yo lo veo en la tv es perfecto, la realidad es un mundo de diferencia, como siempre.
La gata apagó la lavadora, así que aún no termina la primera carga.
Mi pieza se ve igual de desastroza y 3 uñas me quedaron medianamente decentes. Bueno, la práctica hace al maestro, ¿no?

viernes, 3 de enero de 2014

¡Feliz año nuevo!

Mis estimados bloggeros,

¡Les deseo a todos un muy feliz año nuevo, que este lleno de bendiciones para ustedes y sus seres queridos!

Les cuento que mi año nuevo estuvo tranquilo, pero me quedé hasta pasado las 4am hablando con mi abuela y mi madre, es de las pocas ocasiones en que me he quedado hasta tan tarde. Así que fue un año nuevo diferente, pero bello.

lunes, 30 de diciembre de 2013

¿Qué tal vuestras navidades?

Bueno, la mía tuvo una cuota de sencillez que agradecí. Una cuota que me ha hecho pensar que me he parado más positiva ante el mundo (aunque no menos cansada o deprimida).
Todo partió en mi trabajo, con tristeza ante los despidos de algunos compañeros, pues este trabajo es literalmente una casona antigua y así la han mantenido, buscando que todos nos relacionemos entre todos, así que felices de ser parte de este hogar, pero triste por quienes nos han tenido que dejar.
También decidí hacer unos pequeños regalitos a mi familia. Los hice a cada uno de ellos en figurillas del material de los palitos de helado, ha sido muy divertido, pues aunque no supiera como iba a funcionar a cada uno le ha gustado su propio yo miniatura y hasta mi abuela se animó a jugar.
Ha sido la primera navidad sin mi abuelo y la hemos pasado sólo los seis (padre, madre, hermano, tío, abuela y yo).
Una copa de espumante servida al centro en honor a mi tata, llantos, risas y reconexión.
A veces, la vida nos aleja, pero es lindo saber que el amor nos sigue uniendo y que sabemos que aún podemos llorar los unos frente a los otros, que podemos reír y seguir jugando.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Conversaciones con mi gata

No sé preocupen, no les relataré las interminables conversaciones que tengo con la Rufa cuando llego del trabajo o por las mañanas antes de salir. "Conversaciones con mi gata" es el libro que M. me ha regalado para la navidad. Es del autor Eduardo Jáuregui, que es psicólogo.
Habiendo estudiado literatura, puedo decir que hay tres cosas que destacar:
 
1) Que me la regaló M, así que inevitablemente pasará a mi colección de libros :)
2) Que una gata habla.
3) Es ligero y rápido.
 
Es decir, el libro no les va a cambiar la vida, ni se puede hacer una análisis literario profundo, pero si están descansando, que mejor que leer algo livianito.
 
Lo malo es que a ratos parece libro de autoayuda con los pasos para conseguir la felicidad al estilo yogui, estilo que esta demasiado de moda para ser de mi agrado -porque a cada rato te dicen que tienes que hacer para ser feliz, diciendo que son abiertos, pero a la vez atribuyéndose la verdad- y que no considera un montón de cosas vitales.
Además, la gata invitaba a la humana a ser vegetariana, eso era incoherente. Seamos realistas, que mis gatas me dirían, comamos atún todos los días y abres un tarro para cada una, démonos un festín. Así que aún habiendo hecho el pacto del lector con el libro, aceptando que la gatita fuera yogui y hablara, aún así era incoherente que le dijera al humano que tenía que ser vegetariano y que supiera un montón de cosas que, en teoría, ella no sabía porque ella era gato. Además que también era incoherente que con un cambio de dieta radical no se le produjera ningún cambio en el estado de ánimo. Yo que lo he hecho por salud y que sé que efectivamente mi cuerpo esta mejor sin ciertos alimentos, los cambios que se producen en tu interior salen a golpearte y se traducen en ser un ogro, al menos hasta que te acostumbras a una nueva manera de alimentarse completamente radical. Y eso no es romper el pacto de lectura porque el libro tenía ese aire realista donde la única irrupción fantástica era la gata y que dejaba abierto el hecho de que la protagonista se inventó en su cabeza las palabras de la gata.
 
En fin, el libro es entretenido, tiene una prosa liviana y atractiva y si gustan de los felinos, pues entonces, puede ser una buena elección para las vacaciones.